Unos 500 trabajos, un centenar más que el año pasado, se presentaron en busca del reconocimiento de la Academia de Periodismo y Comunicación de Hanoi, que escogió anoche a los premiados entre 70 finalistas.
En un auditorio repleto en el que estaban autoridades universitarias, profesores, estudiantes, patrocinadores y los medios colaboradores oficiales del Premio, incluido Prensa Latina, se entregaron los galardones.
Los jóvenes, entre los que se contaban de los primeros años de las dos carreras, compitieron en siete categorías: prensa escrita, fotografía periodística, radio, televisión, periodismo digital, cine juvenil y proyectos de periodismo y comunicación, además de un Premio de Interacción (del público).
En resumen, analizaron cuestiones cercanas a la vida universitaria, otros se adentraron en temas económicos, sociales y medioambientales, así como en la protección animal y las historias de personas en situación de vulnerabilidad.
Para la vicedirectora de la Academia de Periodismo y Comunicación, Nguyen Thi Truong Giang, la tecnología puede ayudarnos a crear mejores trabajos, pero no puede reemplazar la pasión de un periodista.

En su discurso la también vicepresidenta del Comité Directivo del XI Premio Song Tre mostró su esperanza en que esa convocatoria continúe fomentando la pasión, inspirando el pensamiento creativo y empoderando a los jóvenes escritores para que desarrollen sus carreras con confianza.
Señaló que en medio de los rápidos avances tecnológicos, la honestidad, la integridad política y la ética humanista siguen siendo valores fundamentales que definen las cualidades de un periodista.
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