El titular del comando creado para intervenciones en América Latina viajó a Iquitos, principal ciudad de la amazonía peruana, junto al ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, y el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas peruanas, general César Briceño, y el embajador de Washington, Bernardo Navarro.
Su programa, según el informe, consigna reuniones con altos mandos y personal militar peruano que “realiza operaciones contra las redes narcoterroristas” y un recorrido con la vasta región Loreto, de la que es capital Iquitos.
El reporte de la legación norteamericana dice que el objetivo de la visita es “reforzar la sólida alianza en seguridad entre Estados Unidos y Perú, reconocer los esfuerzos peruanos en la lucha contra el crimen organizado transnacional y la minería ilegal”.
Agrega a ello “identificar nuevas oportunidades de colaboración, especialmente en el marco de la Coalición Contra los Cárteles de las Américas (A3C) y el reciente ingreso del Perú al Escudo de las Américas”, adhesión que genera aquí preocupaciones de sectores de izquierda y centro por la soberanía nacional.
La embajada estadounidense afirma que el jefe militar foráneo y su comitiva “participaron en sesiones sobre trabajo conjunto, inteligencia y ejercicios bilaterales, destacando la importancia de la interoperabilidad y la cooperación regional para enfrentar amenazas comunes y fortalecer la soberanía peruana”.
“La visita -indica- también permitió sentar las bases para una mayor cooperación contra las redes narcoterroristas que generan violencia y amenazan la estabilidad en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem)”, agreste territorio del centro del país donde operan remanentes de un grupo armado.
También dice que Estados Unidos reafirma “su compromiso de trabajar hombro a hombro con el Perú para construir un frente unificado contra las organizaciones terroristas, el narcotráfico y las redes criminales que amenazan la seguridad, la estabilidad y la prosperidad del hemisferio”.
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