Ceuta sigue en el foco, con miles de migrantes ilegales todavía en la ciudad autónoma, pero la visita de los reyes de España, también a la contigua Melilla, parecen aplacar los ánimos.
Sin embargo, en los famosos corrillos en el Palacio Real, durante la recepción por el Día de la Hispanidad, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, informó a los medios por primera vez de un contencioso naval con Marruecos.
Ocurrió justamente a finales de julio y principios de agosto, cuando al menos una fragata y varias patrulleras de la Marina Real de Marruecos ingresaron en aguas territoriales de Ceuta sin pedir autorización a España.
Un incidente solucionado de forma pacífica, aunque requirió la intervención del rey Felipe VI, la ministra de Defensa, Margarita Robles, con los altos mandos militares españoles. Para muchos analistas, fue otra represalia de Rabat en razón de la visita de Sánchez a Argelia a mediados de julio.
Temas que seguirán en los ya intensos ataques precampaña entre el conservador Partido Popular (PP), la ultraderecha de Vox, los socialistas del PSOE y la franja más a la izquierda.
Acaba de surgir una formación con aires centristas, si bien su procedencia se ubica más alineada con el desparecido partido Ciudadanos, cercano al PP. Se llama Democracia 21 y lo lidera Miriam González, esposa de Nick Clegg, exviceprimer ministro británico de perfil liberal.
En paralelo, la izquierda busca un acuerdo para fortalecerse como Frente Amplio en lugar del grupo Sumar. Sin embargo, Podemos se alió con ERC de Cataluña para integrar un liderazgo conjunto de la eurodiputada Irene Montero y el portavoz parlamentario catalán Gabriel Rufián.
Mientras se lanzan crítica de uno y otro lado, Podemos insiste en encabezar un tándem con ERC al que invita a unirse a los demás, mientras el Frente Amplio pide cohesión para ir fortalecidos a las elecciones generales del 29 de noviembre.
El PSOE, en cambio, intenta abrirse hasta la periferia del territorio nacional y este miércoles una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) lo da favorito con amplia ventaja de casi 12 puntos sobre el PP.
Sin embargo, el CIS lleva años siendo cuestionado por su presunta cercanía con el PSOE. Su sondeo va en contravía con los de otras encuestadoras que señalan al PP con Vox como fuertes aspirantes a ocupar el Palacio de la Moncloa.
En cualquier caso, el llamado a las urnas lanzado hace poco más de una semana por Sánchez cambió el ajedrez político español. Hay muchos frentes abiertos y una pugna de alto voltaje entre la izquierda en el poder y la derecha.
Un asunto no menor es la decisión del Tribunal Supremo (TS) de mantener la suspensión cautelar del derecho al voto de los nacionalizados por la ley de nietos, por lo que no podrán votar en los comicios del 29N.
La Fiscalía General y la Abogacía del Estado pidieron anteriormente que se levantaran las medidas cautelares ante la «imposibilidad material» de revisar los casi 170 mil expedientes a los que afecta la medida del Supremo.
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