A su llegada a esta capital, donde participará en una cumbre de dos días del ente comunitario, Radev, sembró el desconcierto entre los líderes asistentes al evento en lo que la prensa local define como otra muestra de su distancia respecto al consenso de la UE.
El primer ministro criticó además los ataques de Ucrania contra las refinerías de petróleo rusas. No apoyo ataques contra ninguna refinería, No apoyo ataques contra ninguna central energética (…) porque eso se nos vuelve en contra. Los precios (del petróleo) en Europa están por las nubes, añadió.
Desde su victoria electoral a comienzos de este año, Radev se sitúa como una voz contraria en el debate europeo sobre el conflicto en Ucrania. La estrategia del bloque de «paz por la fuerza» fracasó, afirmó en su momento el jefe de gobierno, quien abogó además por la vía diplomática para resolver el conflicto.
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