Mediante Acuerdo 873-2026 en el Diario de Centro América, la cartera argumentó que esa tradición constituye una expresión social que fortalece la identidad, el sentido de pertenencia y el sincretismo del país.
El MCD instruyó al Departamento de Registro de Bienes Culturales y Coloniales a realizar la inscripción correspondiente de esta manifestación.
Asimismo, ordenó a la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural que dicte las acciones necesarias para su protección, defensa, investigación y conservación.
La normativa aclaró que el reconocimiento no representa ninguna responsabilidad financiera para la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural.
El Campeonato Navideño de Beisbol de la Liga Serapio Samayoa sobresale por reunir anualmente a atletas, familias y aficionados alrededor del deporte de las bolas y los strikes.
Más allá de la competencia en el diamante, representa un espacio festivo y de convivencia popular.
La histórica competencia y la liga cuentan con una trayectoria que supera los 86 años. A lo largo del tiempo, la Liga Serapio Samayoa mantuvo viva la pasión por el béisbol en la temporada de fin de año, según documentos especializados.
Desde sus inicios en el icónico barrio de La Parroquia y la zona 6 capitalina, permitió la formación de grandes referentes locales de equipos históricos como Municipal, Universidad de San Carlos y las escuadras mayores.
Llegaron talentosos peloteros centroamericanos y caribeños —principalmente de Nicaragua, República Dominicana, Cuba y Venezuela— quienes reforzaron a los combinados chapines.
El rico Patrimonio de este país lo conforman los más preciados legados a lo largo de la historia, elementos (materiales e inmateriales) que reflejan la herencia de las generaciones pasadas.
En el listado aparecen la Huelga de Dolores de la Universidad de San Carlos, las Cofradías Indígenas y la representación escénica-dramática del Rabinal Achí.
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