Por:Mario Muñoz Lozano
Corresponsal jefe en Italia
El ministro cubano de la Agricultura Ydael Pérez Brito, explicó en entrevista exclusiva con Prensa Latina que las propuestas buscan captar financiamiento, créditos e inversión extranjera para aprovechar reservas productivas existentes y modernizar cadenas agrícolas con posibilidades de acceder a mercados internacionales de mayor valor.
“Hemos traído dos líneas, dos programas”, señaló el titular cubano al referirse a las iniciativas expuestas durante el encuentro organizado en Roma por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Una de ellas está vinculada a la apicultura, sector que cuenta en Cuba con producción de miel orgánica y potencial para ampliar sus volúmenes.
Pérez Brito indicó que existen zonas todavía poco aprovechadas y que la disponibilidad de insumos y recursos financieros permitiría desarrollar esa actividad con mayor rapidez.
El funcionario subrayó la necesidad de superar la exportación de miel como materia prima y avanzar hacia productos con mayor elaboración, capaces de alcanzar mejores precios en mercados especializados.
Ese cambio, dijo, debe beneficiar especialmente a los productores, considerados la parte fundamental de la cadena.
La segunda propuesta se centra en el café, un cultivo de calidad y tradición en la isla, que dispone de áreas aptas para ampliar las plantaciones, incluidas zonas premontañosas.
El ministro señaló que el sector requiere financiamiento, mejores condiciones productivas y sistemas de trazabilidad que respalden su comercialización internacional.
Pérez Brito destacó la experiencia de la empresa Biocubacafé en la colocación de café cubano en mercados de alta calidad, pero advirtió que para aprovechar plenamente esas oportunidades resulta imprescindible incrementar la producción y atender las necesidades de quienes trabajan en las montañas, donde inciden el envejecimiento de la población rural y los efectos del cambio climático.
Durante su participación en un panel sobre café, la delegación cubana expuso tanto los obstáculos que enfrenta el sector como las posibles soluciones, con énfasis en la movilización de inversiones y la aplicación de políticas dirigidas a transformar la gestión agroalimentaria.
El ministro reconoció que Cuba presenta actualmente déficits productivos en distintos renglones agrícolas y atribuyó gran parte de las dificultades a la escasez de recursos provocada por el impacto del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, agravado —afirmó— por las restricciones relacionadas con el suministro energético.
Recordó que en 2016 y 2017 los productores cubanos alcanzaron resultados destacados en varias producciones, incluido el arroz, lo que, a su juicio, demuestra las capacidades existentes en el sector.
Consideró que el reto actual consiste en crear condiciones para recuperar esos niveles mediante recursos, incentivos y una mayor eficiencia.
Al abordar la cooperación internacional, Pérez Brito agradeció el apoyo de la FAO y afirmó que esa organización constituye un aliado importante para preparar proyectos, aportar información técnica, gestionar financiamiento y acompañar la ejecución de las iniciativas. “Cerca de 100 millones hemos movilizado con el apoyo de la FAO”, expresó el ministro, al reconocer la contribución del organismo a las prioridades agroalimentarias de la isla, información que fue destacada por el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, en su videomensaje transmitido durante la inauguración del Foro.
Pérez Brito explicó que la cooperación no se limita a aportar recursos, sino que incluye la preparación de información necesaria para presentar proyectos ante posibles financiadores y el acompañamiento para convertir las propuestas en acciones concretas.
Sobre las posibilidades de ampliar los vínculos con Italia y otros socios europeos, el titular aseguró que Cuba está abierta a la inversión extranjera y destacó las facilidades establecidas para estimular la llegada de insumos y capital al sector agrícola.
Entre las medidas mencionó la flexibilización de las condiciones para importar insumos, las facilidades fiscales y la entrega gratuita de tierras en usufructo.
Añadió que el país necesita financiamiento para mejorar la eficiencia, reducir costos y precios, aumentar la competitividad y garantizar una remuneración que incentive a los productores.
“Solamente con las normas no lo resolvemos todo, tenemos que tener financiamiento para ser más eficientes”, afirmó.
El Foro Mundial de la Alimentación 2026, celebrado del 8 al 16 de octubre en Roma, reunió a representantes gubernamentales, productores, investigadores e inversionistas para debatir soluciones a los desafíos de la seguridad alimentaria y promover sistemas agroalimentarios más sostenibles, inclusivos y resilientes.
La participación cubana estuvo dirigida a presentar oportunidades concretas de inversión y reforzar la cooperación internacional para aprovechar el potencial de sus producciones agrícolas y contribuir a la recuperación de la oferta nacional de alimentos.
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