«Para finales de año, planeamos alcanzar los niveles de exportaciones de diésel que ya habíamos suministrado anteriormente a los mercados mundiales: 3,5 millones de toneladas mensuales», dijo Nóvak este viernes durante la clausura de la Semana Rusa de la Energía.
El político subrayó que Rusia está dispuesta a garantizar el suministro de recursos energéticos a Europa en mayor volumen y a seguir cumpliendo con sus contratos.
En los últimos cinco años, continuó Nóvak, Rusia exportó energía a países europeos por un valor de 320 mil millones de dólares, y en los primeros nueve meses de 2026, por 21 mil 300 millones.
Según el vice primer ministro, el déficit de diésel en el mundo se estima en alrededor del 25 por ciento del comercio mundial, lo cual se debe a la imposibilidad de suministrar recursos energéticos a los mercados externos desde los países del golfo Pérsico ante la situación en Oriente Medio.
Además, Nóvak calificó el reciente acuerdo entre Rusia y Estados Unidos sobre el suministro de diésel como una solución pragmática, beneficiosa para todos los actores del mercado.
«Rusia es uno de los actores clave del mercado mundial de diésel. Tradicionalmente, hemos suministrado al mercado mundial aproximadamente el 10 por ciento del comercio mundial», agregó.
El pasado 9 de octubre, los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvieron una conversación telefónica tras la cual este último anunció que Moscú suministrará diésel al mercado norteamericano.
Poco después, Washington emitió una licencia general temporal que autoriza el suministro de diésel ruso al mercado mundial hasta el 7 de abril de 2027.
El 10 de octubre, el Gobierno ruso levantó parcialmente la prohibición de exportar diésel, vigente hasta el 31 de octubre para los productores y hasta el 31 de enero de 2027 para las empresas que no fabrican este combustible.
Según el Ejecutivo ruso, la medida permitirá destinar 500 mil toneladas de diésel al mercado internacional.
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