Cientos de manifestantes protestan en el Museo Nacional de Colombia

Bogotá, 17 oct (Prensa Latina) Cientos de personas se congregaron hoy a las puertas del Museo Nacional de Colombia para manifestar su descontento con la retirada de una treintena de obras alusivas a las luchas sociales y a dos líderes de izquierda.

Con gritos de “Abelardo mafioso, el pueblo está furioso”, en clara referencia al presidente De la Espriella, los asistentes al plantón, en su mayoría jóvenes pertenecientes a la comunidad Lgbtiq+, feministas y defensores de derechos humanos, protestan contra la “contrarrevolución cultural” anunciada por el mandatario.

Aún antes de que llegaran los manifestantes, hicieron presencia en el lugar decenas de integrantes de la recién creada Unidad Nacional Antidisturbios y se conoció del arribo de una tanqueta al sitio.

La indignación proviene del desmantelamiento de algunas salas del Museo Nacional donde se exhibían objetos alusivos a la violencia política contra el partido de izquierda Unión Patriótica, al Acuerdo de Paz de 2016, al movimiento Lgbtiq+ y a los candidatos presidenciales Guillermo Jaramillo y Carlos Pizarro, ambos asesinados cuando hacían campaña en 1990.

El desmonte de las obras ocurrió mientras el presidente, hace dos días, anunció al país que ejecutaría una “contrarrevolución cultural”, lo que según expuso sería una especie de cruzada contra el wokismo.

El término, que deriva de la palabra en inglés woke (despierto), designa una postura de conciencia activa frente a las injusticias sociales, especialmente el racismo, la desigualdad de género, la homofobia y la discriminación.

“Vamos a cometer una lucha abierta, decidida y patriótica contra el wokismo, que no es más que una corriente ideológica que apunta a transformar los fundamentos morales, culturales y sociales en Occidente, pervirtiendo los valores, la tradición familiar, la identidad nacional”, definió De la Espriella.

Las críticas a su anuncio y del desmantelamiento de las obras del Museo Nacional no se hicieron esperar.

El expresidente Gustavo Petro (2022-2026), comentó que el objetivo es mucho peor que el intento de señalar a un revolucionario insurgente como Carlos Pizarro de terrorista.

“Lo que quiere borrar de la memoria del pueblo colombiano es un proceso de paz exitoso. Es olvidar la paz y no olvidar la guerra. Es el intento de un grupo de negociantes oscuros en el poder para que la sociedad colombiana se mantenga en el narcotráfico y la violencia”, apuntó en su cuenta de la red social X.

Por su parte, el líder de la oposición en el Senado, Iván Cepeda, afirmó que De la Espriella quiere imponerle a la sociedad colombiana qué recordar y qué olvidar. El congresista exigió que las piezas retiradas sean restituidas.

“Lo he venido sosteniendo: estamos ante una peligrosa forma de autoritarismo. Fascismo. Podrán dejar las paredes vacías, pero no podrán borrar nuestra memoria”, aseveró.

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