Ante ese escenario, el Ministerio de Salud coordina acciones con las autoridades estatales y municipales para evaluar las condiciones de los servicios médicos y prevenir el desabastecimiento de insumos esenciales, en medio de la sequía, el avance del fuego y la presencia de humo.
De acuerdo con esa cartera, equipos técnicos realizan visitas y colaboran con la gestión local para determinar las necesidades de atención.
La Fuerza Nacional del Sistema Único de Salud también participa en la elaboración de un diagnóstico de la red asistencial.
Especialistas alertaron que la exposición al humo constituye una preocupación por sus posibles impactos negativos sobre el sistema respiratorio y cardiovascular.
Como grupos que requieren atención priorizada figuran niños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades preexistentes.
Asimismo, el Gobierno evalúa el consumo y la capacidad de suministro de oxígeno medicinal en los territorios afectados, incluidos los Distritos Sanitarios Especiales Indígenas, con el propósito de preparar los servicios ante posibles emergencias.
La administración de las redes sanitarias y la compra de medicamentos e insumos corresponden a los gestores locales, precisaron reportes de prensa.
Sin embargo, en situaciones de calamidad que pongan vidas en riesgo, el Ministerio de Salud puede apoyar el abastecimiento mediante adquisiciones de emergencia y mecanismos logísticos federales.
Tal respuesta sanitaria se desarrolla en paralelo a las operaciones para contener los incendios forestales.
El Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables reforzó sus brigadas con 290 efectivos federales y mantiene acciones de prevención y combate en el estado.
Las autoridades movilizaron 11 aeronaves, entre ellas seis aviones Air Tractor para lanzar agua sobre las llamas, un KC-390 de la Fuerza Aérea Brasileña, tres helicópteros y una aeronave Caravan de apoyo logístico.
Desde 2024, se destinaron 45 millones de reales (nueve millones de dólares) al Proyecto de Combate a Incendios y la Deforestación en Amazonas, recursos dirigidos al equipamiento del cuerpo de bomberos, la adquisición de vehículos y materiales de protección, y la instalación de bases operativas.
La emergencia fue decretada por el Gobierno estatal hace una semana y el monitoreo sanitario busca anticipar las necesidades de la población y garantizar la continuidad de la atención médica mientras prosiguen las labores para controlar el fuego.
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