La cartera se propone, con la colaboración de la parte chilena, aumentar de las actuales 800 mil toneladas a 2,2 millones de toneladas el volumen de ese tipo de materiales con destino a los enclaves portuarios de Antofagasta y Mejillones.
Al referirse al tema, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, manifestó que la idea fundamental es que los trenes de carga ingresen con los minerales de forma directa a los puertos de Chile y no lleguen solo hasta la frontera, reseñó el portal digital La Razón.
Este territorio andino, además de abundantes minerales metálicos como estaño, zinc, plomo, plata, oro y cobre, posee también importantes reservas de otros elementos no metálicos y evaporíticos, entre ellos litio, potasio, sodio, boro y magnesio.
Tras ponderar el potencial local en la minería, en días recientes el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, sostuvo que el gobierno boliviano impulsa el fortalecimiento de una alianza subregional con Chile y Perú en aras de desarrollar el área de los minerales críticos.
También el país promueve el desarrollo de proyectos relacionados con el Oleoducto Sica Sica-Arica, que, según el Ejecutivo, permitirá el trasiego de combustible hacia este país con ahorro de recursos financieros y de transporte, entre otras ventajas.
En el marco de un encuentro el viernes último entre los presidentes de Bolivia, Rodrigo Paz, y su homólogo chileno, José Antonio Kast, ambos mandatarios abogaron por incrementar los intercambios comerciales bilaterales con énfasis en el desarrollo de la minería, la interconexión eléctrica y la conectividad digital, entre otras ramas.
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