En el encuentro que se celebra este domingo en la sede del Grupo Bandeirantes de Comunicación, marcado por varios momentos tensos, el mandatario cuestionó la posición del candidato del Partido Liberal sobre la ampliación de la licencia de maternidad.
Lula preguntó al senador por qué había votado contra una propuesta para extender ese permiso a seis meses y también cuestionó su postura respecto a las mujeres.
Flávio respondió que estaba casado y tenía dos hijas, pero desvió la discusión hacia la empresaria Roberta Luchsinger, investigada en el caso de presuntas irregularidades en el Instituto Nacional de Seguridad Social y relacionada con Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha, hijo del presidente.
El senador utilizó las declaraciones recientes de la empresaria, quien manifestó su intención de colaborar con las autoridades, para cuestionar al mandatario sobre sus vínculos con ella y su hijo.
Lula sostuvo que el caso corresponde a la Policía Federal y defendió que las investigaciones sigan su curso sin interferencias del Ejecutivo. Afirmó que su hijo había puesto a disposición sus datos bancarios y su teléfono para ser investigado y reiteró que considera que es inocente.
“Si hay una investigación o algún problema, será investigado”, expresó el presidente, quien aseguró que no protegería a familiares implicados en eventuales irregularidades.
El gobernante también recordó que las pesquisas sobre los descuentos indebidos a jubilados y pensionistas fueron descubiertas y desarticuladas durante su administración.
En otro momento del debate, Lula interrogó directamente a Flávio sobre sus gestiones con Vorcaro para conseguir recursos destinados a Dark Horse, una película biográfica sobre el expresidente Jair Bolsonaro, padre del senador.
Lula insistió en conocer el destino de los 134 millones de reales (unos 24 millones de dólares) que Flávio negoció con el entonces propietario del Banco Master para financiar la producción cinematográfica.
“Yo te pregunté por Vorcaro y tú vienes a hablar del Bolsa Familia. Explícalo”, reclamó Lula al cuestionar que su adversario cambiara de asunto en lugar de responder sobre el financiamiento del largometraje.
Flávio contestó que el dinero estaba relacionado con la producción de la película y afirmó que le ofrecería al presidente una entrada para verla. Lula continuó preguntando por el destino de los recursos y puso en duda que el senador hubiera aclarado suficientemente la operación.
La financiación de Dark Horse está bajo investigación de la Policía Federal, que indaga sobre los movimientos financieros, las transferencias al exterior y la documentación contractual de las empresas vinculadas con el proyecto.
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