“Espero que sea una lección de civilidad para que la sociedad aprenda, incluso, a gustar de la política y respetarla”, declaró el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) al llegar al debate organizado por el Grupo Bandeirantes de Comunicación, en São Paulo.
Lula señaló que el encuentro debía permitir a los electores conocer las propuestas de cada aspirante y advirtió que los insultos y las provocaciones no contribuirían a esclarecer las opciones en disputa.
“Si es para insultar, si es para provocar, la sociedad ya está cansada de eso. Por tanto, vamos a ver qué ocurre. Vine a discutir Brasil”, expresó.
El mandatario también manifestó preocupación por el deterioro del debate público en el país. Al recordar que participó en encuentros electorales con figuras históricas de la política brasileña, como Ulysses Guimarães y Mário Covas, consideró que la actividad política se ha empobrecido en los últimos años.
Por su parte, Flávio Bolsonaro, aspirante del Partido Liberal, al llegar a la sede de la televisora aseguró que afrontaba el encuentro con buenas expectativas.
“Es la mejor posible. Ahora es una oportunidad para llevar la verdad a la población brasileña”, declaró el senador, quien sostuvo que el país había elegido el cambio en la primera vuelta y volvería a hacerlo en la votación definitiva.
El candidato opositor acusó al PT de basar su campaña en mentiras y afirmó que sería “muy placentero restregarle verdades en la cara” a Lula, en una declaración que, según medios locales de prensa, anticipa un enfrentamiento verbal entre ambos aspirantes.
Conducido por los periodistas Eduardo Oinegue y Adriana Araújo, el debate de esta noche está estructurado en tres bloques, con preguntas de los presentadores, interrogantes directas entre los candidatos y espacios para sus consideraciones finales.
El encuentro se celebra en la recta final de la campaña para la segunda vuelta del 25 de octubre, en la que los brasileños deberán elegir entre la continuidad del Gobierno de Lula y la propuesta de cambio defendida por Flávio Bolsonaro.
arc/mar





