Trump se dirigirá a ese estado de la región del Medio Oeste del país para apoyar la campaña de reelección del senador republicano Roger Marshall, quien se enfrentará el 3 de noviembre al demócrata Adam Hamilton en una contienda que auguran competitiva.
Para mañana se espera que Trump celebre un mitin en Greenville, Carolina del Norte. El ocupante del Despacho Oval conoce bien esa ciudad, que ha visitado en al menos cinco ocasiones (2024, 2021, 2020, 2019 y 2016).
El republicano Michael Whatley -respaldado por Trump- se enfrentará al exgobernador demócrata Roy Cooper por el escaño del Senado que dejará vacante Thom Tillis, quien decidió no buscar la reelección.
Una reciente encuesta arrojó que el escaño podría cambiar de color (de rojo/republicano a azul/demócrata), pues Cooper aparece con una ventaja de 14 puntos entre los votantes probables.
El estudio de opinión reflejó además que el 54 por ciento votaría por Cooper, mientras que el 40 por ciento se inclinaría por Whatley.
Desde el 2 de octubre, Trump y su vicepresidente, JD Vance, iniciaron la campaña republicana para las elecciones legislativas en un intento por levantar el ánimo de los votantes ante contiendas muy ajustadas.
El gobernante viajó a Texas y Oklahoma en la apertura de este recorrido de unos 32 días antes del martes electoral de noviembre.
Trump confía en una victoria republicana y así lo dijo en Dallas al comienzo del periplo. También subrayó que está involucrado en la campaña “como nunca antes”.
Luego, en Durant, Oklahoma, admitió estar preocupado por ciertas contiendas. “Nos preocupa Michigan, nos preocupa Texas. Nos preocupan algunos estados”, advirtió al señalar que “todo se reduce a 35 contiendas diferentes”.
Una nueva encuesta de NBC News Decision Desk, realizada en colaboración con SurveyMonkey, arrojó que el 71 por ciento de los adultos estadounidenses están convencidos de que el país va por el “camino equivocado”. Esa es la cifra más alta registrada durante el segundo mandato de Trump.
En los comicios de mitad de mandato se renovarán los 435 asientos de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 con que cuenta el Senado; además, serán las elecciones para gobernadores y otros cargos locales y estatales.
Para el martes electoral que se avecina, los demócratas han recurrido ampliamente a las acusaciones contra Trump y su entorno para retratar un Washington corrupto, controlado por los republicanos y desconectado de las preocupaciones de los votantes.
Aunque el nombre del presidente no estará en las boletas, lo votantes ajustarán cuentas. Los republicanos podrían perder el control de una o las dos cámaras del Congreso, de acuerdo con pronósticos.
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