El experto negó “la existencia de herramientas que permitan verificar al 100 por ciento si un texto de ese tipo fue redactado solo por una máquina”, al disertar ante la emisora local Magik9 sobre denuncias de una entidad francesa contra la obra de Orélien “Era eso o la muerte”.
Guglielminetti recordó que la herramienta utilizada por la Academia francesa Goncourt para analizar la novela y retirarla el 25 de septiembre de la lista de candidatos a ese premio “indicó que había sido redactada en su totalidad por IA”.
El experto afirmó que mediante ese recurso puede escribirse “una novela con trama y cierta calidad”, pero consideró “difícil determinar si una herramienta de ese tipo identifica a un texto escrito por IA, o si este simplemente se asemeja a contenidos almacenados en su memoria”.
Por su parte, la editorial canadiense Boréal mantuvo este lunes la novela “Era eso o la muerte” en sus librerías, en muestra de respaldo al escritor Orélien ante las referidas denuncias de la Academia Goncourt por plagio.
La casa librera admitió carecer de pruebas sobre el empleo en la obra de IA, como aseguró la institución parisiense al retirarla entre los finalistas para el relevante lauro, añadió el diario Gazzette Haiti.
Esta decisión de Boréal siguió a declaraciones de autodefensa por Orélien contra las imputaciones fraudulentas sobre su primera novela, considerada «uno de los éxitos de ventas» de la temporada literaria en Francia y en Canadá.
«Ninguna frase de este libro fue creada mediante el uso de la IA», ratificó el narrador haitiano-canadiense, en respuesta también a rumores en las redes sociales respecto al uso de esa tecnología digital en la novela, agregó el periódico.
La Academia Goncourt, presidida por el escritor francés Philippe Claudel, justificó su decisión sobre la obra con alegaciones sobre “la preservación de la integridad de ese lauro y de la institución”.
El ente literario aseguró que la novela, incluida en su selección inicial para el prestigioso Premio Goncourt, es, “con toda probabilidad, producto de la inteligencia artificial”, según “análisis -subrayó- de investigadores y periodistas de renombre”.
“Se trata –alegó entonces la institución francesa- de enviar un mensaje claro para afirmar que no respaldamos ni toleramos, de ninguna manera, la creación de textos generados con la ayuda de la IA”.
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