Según Trump, la legisladora estadounidense por Minnesota es «una vergüenza para nuestro país».
Durante sus declaraciones desde el Despacho Oval, al anunciar un programa de incentivos para denunciar fraudes, respondió preguntas de la prensa respecto a Omar, pero no especificó cargo penal alguno ni presentó pruebas en su contra.
«Bueno, podría ser. También podría ir a la cárcel», acotó Trump al señalar: «Ya sabe, siguen hablando de deportación. No, ella podría ir a la cárcel».
El líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries (demócrata por Nueva York), también tildó la investigación a Omar como una persecución política dirigida contra una destacada crítica de Trump, ante la proximidad de las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre venidero.
Tom Homan, el zar de la frontera de Trump, afirmó que Omar podría perder su ciudadanía estadounidense y ser deportada si los investigadores demuestran que hubo fraude migratorio.
Agentes federales allanaron el pasado 12 de octubre el domicilio de la congresista en esta capital y le confiscaron su teléfono móvil, así como otras pertenencias.
El expresidente Barack Obama al respaldar a Omar -que está peleando por la reelección en su escaño- calificó de «atroz» la investigación del Departamento de Justicia y subrayó que el gobierno federal intenta intimidar y deportar a una funcionaria electa que respeta la ley, simplemente porque se atrevió a levantar el dedo contra Trump.
Los republicanos llevan tiempo formulando acusaciones de fraude migratorio generalizado dentro de la comunidad de Somalia establecida en Minnesota y varias voces de ese partido han puesto en tela de juicio a Omar, nacida en el país africano y emigrada en 1995 a Estados Unidos junto a su familia cuando aún era una niña.
Las tensiones aumentaron cuando Trump arremetió contra los somalíes en relación con un escándalo de fraude en Minnesota y la atacó duramente durante una reunión del gabinete, en la cual apuntó que «podemos tomar un camino u otro, y tomaremos el camino equivocado si seguimos dejando entrar basura en nuestro país».
«Ilhan Omar es basura. Es basura. Sus amigos son basura. No es gente que trabaje. No es gente que diga: ‘Vamos, adelante, hagamos que este lugar sea grandioso'», indicó Trump.
La congresista respondió que la obsesión de Trump con ella «es inquietante».
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