En un artículo publicado en el diario británico Financial Times, el canciller iraní afirmó que su país mantiene abierta la vía diplomática, aunque se reserva el derecho a defenderse frente a amenazas y acciones militares.
Araghchi sostuvo que la aplicación de un plan de siete puntos presentado por Teherán a Washington permitiría restablecer gradualmente la normalidad en la región.
Las condiciones fueron transmitidas a través de la mediación de Qatar durante la visita de representantes iraníes a Estados Unidos para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas, a finales de septiembre. Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que su país no había aceptado las propuestas.
Entre los principales puntos figuran un alto el fuego en todos los frentes, la liberación de los activos iraníes congelados, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, el fin de la injerencia en los asuntos internos de Irán y el cese de los ataques contra su territorio, según declaraciones anteriores de funcionarios iraníes.
El jefe de la diplomacia iraní instó a Washington a reconocer que las crisis no pueden resolverse mediante acciones militares y reiteró la voluntad de Teherán de alcanzar una solución pacífica que preserve su dignidad y permita poner fin a la disputa bilateral.
No obstante, expresó desconfianza ante las declaraciones estadounidenses sobre su voluntad de paz y advirtió que una nueva ofensiva contra Irán tendría consecuencias para los países vecinos y la economía mundial.
Araghchi también señaló que la creación de rutas alternativas al estrecho de Ormuz no eliminará la importancia estratégica de esa vía marítima para el comercio global. Añadió que la posición geográfica de Irán seguirá siendo un factor relevante para el tráfico marítimo regional.
El canciller afirmó que el presidente Trump se equivocó al ordenar ataques contra Irán y advirtió sobre las consecuencias de repetir esa decisión.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron ataques militares contra Irán, que respondió con acciones contra objetivos israelíes y estadounidenses en la región. En abril se alcanzó un alto el fuego, aunque posteriormente Washington volvió a atacar objetivos iraníes, en medio del estancamiento de las conversaciones bilaterales.
Según la información difundida por Teherán, Estados Unidos reanudó sus ataques el 8 de julio y cuatro días después Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz, además de advertir que actuaría contra embarcaciones que cruzaran la vía sin autorización o utilizaran rutas distintas de las designadas.
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