La alta autoridad gubernamental refirió que una de las unidades especializadas operará en el departamento de Santa Cruz (este) y la otra en Beni (noreste), donde, según él, existen elevados niveles de narcoterrorismo.
Tras llamar a todas las instituciones a sumarse a la lucha contra el narcotráfico, el titular de la cartera de Gobierno señaló que las operaciones de brigadas especiales se insertan en el Plan de Fronteras Seguras, encaminado a evitar la entrada al país de elementos antisociales.
En otra parte de su intervención, Oviedo, quien admitió que Santa Cruz es objetivo central de entes criminales, descartó que en ese territorio la policía haya sido rebasada, como afirman organizaciones sociales.
Dentro del territorio santacruceño en los últimos días ocurrieron diversos delitos que siembran inquietudes en la población local, entre ellos el asalto a una joyería y atracos violentos en las calles, que algunos atribuyen a agrupaciones brasileñas como Comando Vermelho.
Al referirse al equipamiento con que contarán las nuevas brigadas especializadas, expresó que las mismas estarán dotadas de todos los elementos tecnológicos y logísticos necesarios para enfrentar a las bandas criminales.
Por otra parte, el Ejecutivo señaló que el narcoterrorismo tomó fuerza en Bolivia, entre otros factores, por sus nexos con la Fiscalía General del Estado, desde donde se protegía a supuestos narcotraficantes.
A fines de septiembre último resultó arrestado el máximo representante de esa institución de Justicia, Roger Mariaca, quien cumple prisión preventiva en el penal de Cantumarca, en el departamento de Potosí.
Medios de prensa señalaron que «la adhesión de Bolivia al Escudo de las Américas, impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, bajo el argumento de combatir el narcotráfico y el crimen organizado, acerca a este país andino a la estrategia de seguridad de Estados Unidos en América Latina».
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