Reda, en su cuenta de la red social X, reveló que las discusiones se centraron en el conflicto en Sudán, las elecciones próximas en Sudán del Sur, Somalia y, más importante aún, en la situación en Tigray.
Actualizó a Cong sobre lo acontecido desde el 23 de septiembre pasado cuando el Frente de Liberación Popular de Tigray (TPLF) ocupó los aeropuertos de Mekelle, Axum y Shire, detuvo al personal federal y por consiguiente fueron interrumpidos los servicios aéreos civiles.
Fuentes oficiales confirmaron la destrucción y saqueo de infraestructuras y recursos públicos, la militarización de escuelas y la participación forzosa de jóvenes, incluso niños, en los enfrentamientos del Frente con las Fuerzas de Defensa Nacional de Etiopía.
El asesor del jefe de Gobierno etíope informó que el diálogo abordó el posible rol de la ONU en apoyar a la recién establecida Administración Interina en Tigray, especialmente en áreas relacionadas con el fortalecimiento de los esfuerzos de rehabilitación, la aceleración de la ayuda humanitaria y el retorno de los desplazados internos.
Subrayó «la necesidad de que la comunidad internacional tenga en cuenta el papel destructivo que el Régimen en Asmara tuvo y continúa teniendo en la desestabilización de toda la región y de Etiopía en particular”.
Por su parte, Cong prometió hacer todo lo posible para que la ONU desempeñe un rol significativo en garantizar la paz y la estabilidad en la región.
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