Manifestó su disposición a divulgar información de las últimas dos décadas, un período superior a los ocho años contemplados en la propuesta del presidente.
La autorización de Flávio Bolsonaro comprende también datos de cuatro empresas en las que figura como socio o administrador y los mensajes intercambiados con Daniel Vorcaro, expropietario del Banco Master.
A cambio, el legislador exigió ampliar el alcance de la medida para incluir a familiares, antiguos colaboradores y personas vinculadas al mandatario, así como registros de visitas a las sedes presidenciales y gastos públicos.
Entre sus condiciones figuran la divulgación de información bancaria, fiscal y telefónica de Marco Aurélio Santana Ribeiro, conocido como Marcola y antiguo jefe de Gabinete de Lula, además de datos del Instituto Lula y de empresas relacionadas con los hijos del presidente.
También solicitó información sobre los gastos de las tarjetas corporativas de la Presidencia, la agenda de la primera dama, Rosângela da Silva, conocida como Janja, y registros de reuniones del mandatario con Vorcaro.
La petición fue remitida al ministro André Mendonça, relator del caso en el TSE.
Para la defensa de Flávio Bolsonaro, la iniciativa de Lula es una promesa vacía y sostuvo que la divulgación de las cuentas personales del presidente no bastaría para esclarecer las cuestiones planteadas por su campaña.
Las acusaciones y sospechas mencionadas en el documento forman parte de los argumentos de la candidatura del PL y no constituyen, por sí mismas, pruebas de irregularidades.
El gobernante presentó su autorización después de desafiar a su rival durante el debate presidencial organizado por la cadena Band el pasado 18 de octubre.
Su iniciativa incluye información de los últimos ocho años y abarca a la primera dama y sus cinco hijos.
Lula defendió la divulgación como una vía para que los electores conozcan información sobre ambos candidatos antes de la segunda vuelta de los comicios, el próximo 25 de octubre.
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