Bandas que mantienen la inseguridad, como la del criminal Christ-Roi Chéry, ejercen esa forma de extorsión, además de realizar secuestros desde puntos fijos establecidos en carreteras y otras vías con rescates exorbitantes, añadió el periódico Le Nouvelliste.
La extorsión es más frecuente en regiones como la centro-occidental Carrefour, donde para los haitianos vivir –señala el diario- “conlleva una nueva imposición: pagar las cantidades exigidas por los bandidos para poder seguir habitando sus viviendas”.
Propietarios e inquilinos deben someterse a esta exigencia ilegal si desean permanecer en su lugar de habitad, práctica que se asemeja a la llamada “Contribución inmobiliaria sobre propiedades edificadas”, contemplada en la legislación haitiana, explica el periódico.
Los criminales, incluso extorsionan en algunos casos a los residentes bajo el pretexto de supuestos derechos de propiedad, según rumores circulados entre la población.
Un joven universitario residente en Carrefour reveló a Le Nouvelliste, bajo condición de anonimato, que esta nueva norma de chantaje para lucrar fue comunicada a su familia a mediados de julio. car/apb





