Mediante un comunicado, la entidad explicó que elaboró ese documento junto a instituciones, academia y organizaciones aliadas, todas enfocadas en asegurar el futuro del mayor felino de América en este país.
Aprobado en mayo pasado, este instrumento técnico orientará las acciones del Estado y sus socios para proteger a esta especie emblemática y los bosques donde vive, acotó.
Plantea un enfoque integral que combina la protección del hábitat y de su conectividad, el uso de la ciencia para la toma de decisiones, y la convivencia entre el jaguar y las actividades productivas, añadió.
Asimismo, el combate al tráfico ilegal de vida silvestre y la generación de beneficios para las comunidades que viven junto al bosque.
El jaguar es un depredador tope y especie sombrilla: protegerlo significa cuidar los bosques, el agua y la demás vida silvestre que dependen de ellos, advirtió el Conap.
Llamó a instituciones del Estado, academia, sociedad civil, sector privado, medios de comunicación, comunidades y ciudadanía para sumarse a la implementación de la estrategia.
En este territorio centroamericano, expuso, su principal bastión es la Reserva de la Biosfera Maya, en el norteño departamento de Petén, con dos millones 90 mil 667 hectáreas, pero su presencia también se extiende a otros paisajes.
Un hecho inédito reportaron aquí a inicios del presente mes medios locales de prensa, con al menos cuatro jaguares captados por cámaras trampa a una altitud de dos mil 552 metros sobre el nivel del mar, algo sin confirmarse antes.
El hallazgo en la Sierra de las Minas (que se extiende a lo largo de cinco departamentos: Baja y Alta Verapaz, El Progreso, Zacapa e Izabal) correspondió a tres sectores seleccionados estratégicamente para un muestreo.
El venidero 29 de noviembre el mundo conmemorará del Día Internacional del Jaguar, establecido en 2018.
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