Los merengues, que habían doblegado 2-1 al Inter de Milán y 4-3 a la Roma en sus dos primeras presentaciones, encontraron en Bernardo Silva la llave para abrir un encuentro incómodo, cuando el portugués aprovechó un rebote del guardameta Maarten Vandevoordt tras un disparo de Arda Güler y empujó el balón a la red en el minuto 43.
El tanto alivió las tensiones de una primera mitad discreta del conjunto blanco y permitió a Silva estrenar su cuenta goleadora con la camiseta madridista, justo antes de que ambos equipos tomaran el camino de los vestuarios.
Apenas siete minutos después de la reanudación, Güler amplió la ventaja al culminar una jugada que nació de un centro de Jude Bellingham desde la izquierda y continuó con un toque de cabeza de Kylian Mbappé en el segundo palo, donde el turco apareció para empujar el balón casi sobre la línea de gol.
Cuando el partido parecía sentenciado, el Leipzig sacudió la tranquilidad del Bernabéu en el minuto 85, con un contragolpe que dejó a Tidiam Gomis en posición favorable para batir a Thibaut Courtois y devolverle emoción a los últimos compases.
La respuesta madridista llegó casi de inmediato, pues Mbappé restableció la diferencia de dos goles en el 86 con un disparo seco desde la frontal del área, imposible de detener para Vandevoordt tras recibir la asistencia de Yan Diomande.
El propio Diomande cerró la cuenta un minuto después con una volea descomunal, a pase de Brahim Díaz, para rubricar una victoria que confirmó la pegada del equipo de José Mourinho y su capacidad para convertir los instantes finales en territorio de espectáculo.
Con tres triunfos en igual número de salidas, el Real Madrid mantiene su marcha perfecta en el torneo continental, mientras el Leipzig vuelve a sufrir una derrota por amplio margen después de caer 1-4 ante el Como y vencer 1-0 al PSV en sus anteriores compromisos.
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