En un comunicado al que tuvo acceso Prensa Latina, la CTA-T alertó sobre la crítica situación de nueve presos que iniciaron el ayuno el pasado 23 de septiembre.
La federación sindical reseña la advertencia de los familiares sobre el grave deterioro de las condiciones de detención, las restricciones a las visitas y comunicaciones, y el creciente peligro que amenaza la vida de sus seres queridos, tras casi 16 años de encarcelamiento.
Los familiares denuncian la dispersión penitenciaria y el sufrimiento al que los tiene sometido el Reino de Marruecos en los territorios saharauis que ocupa desde 1976.
La CTA-T se suma a la demanda de los familiares que exigen “la inmediata liberación de los presos políticos saharauis de Gdeim Izik, en consonancia con los pronunciamientos de los mecanismos competentes de Naciones Unidas.
También reclaman “evaluaciones médicas urgentes, independientes y especializadas para todos los detenidos, especialmente para quienes continúan en huelga de hambre o padecen enfermedades crónicas.
Solicitan igualmente “información inmediata, transparente y verificable sobre el paradero y el estado de salud de los presos, así como el levantamiento de las restricciones arbitrarias a las visitas y las comunicaciones familiares.
Los familiares informaron que Hassan Dah, Sidi Abdallah Abbahah, Mohamed Bachir Boutenguiza, Hussein Zaoui y Ahmed Sbaai siguen en huelga de hambre, mientras que Mohamed Lamin Haddi, Naâma Asfari, Mohamed Bani y Bachir Khadda la suspendieron por diferentes circunstancias debido al deterioro de la salud y la presión de sus carceleros.
La situación de los presos políticos de Gdeim Izik se prolonga desde la desarticulación del campamento de protesta saharaui, en noviembre de 2010. Desde entonces, los procedimientos judiciales y las condenas impuestas a sus integrantes han sido objeto de graves cuestionamientos por parte de organizaciones internacionales de derechos humanos, recuerda la CTA-T.
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