Japón desembarcará con la corona en sus maletas y el desafío de conquistar un tercer título consecutivo, después de levantar el trofeo en 2022 y 2024, este último mediante una victoria de 5-0 sobre Puerto Rico en la final.
Los japoneses, campeones también en 2016 y subcampeones en 2018, compartirán el grupo B con Corea del Sur, Cuba, Venezuela, Gran Bretaña y Sudáfrica, una llave que pondrá frente a frente a dos de las principales escuelas beisboleras de Asia.
Bajo las órdenes de Masanori Sugiura, la selección nipona apostará por jugadores del circuito empresarial, entre ellos el derecho Shiki Kawahara, de Honda Suzuka, dueño de una recta de más de 94 millas por hora y señalado entre los prospectos para el draft profesional.
A su lado sobresale el también lanzador Kodai Mori, de NTT East y con experiencia en la selección Sub-18 de 2023, mientras el jugador de cuadro Taisei Wada, de Agekke, y el jardinero Kikyu Yamashita, de Honda, figuran entre los nombres a seguir con el bate.
Corea del Sur buscará romper el techo de plata alcanzado en 2022 y ampliar un palmarés que incluye el bronce de 2016, con la aspiración de conquistar por primera vez el título de la categoría.
El conjunto dirigido por Lee Yeon-su tendrá pólvora en el jardinero Park Han-gyeol, autor de 20 cuadrangulares y 69 carreras impulsadas en la Liga Futures, circuito de desarrollo de la KBO, y en Yoo Min, quien bateó .269 con tres jonrones en 31 partidos del primer nivel profesional.
Desde el montículo, Won Jong-hyuk, de Hanwha Eagles, podrá encender el radar con envíos de hasta 98 millas por hora, acompañado por Choi Woo-seok, de NC Dinos, quien registró efectividad de 1.50 en 12 entradas repartidas en 13 apariciones en la máxima categoría surcoreana.
China Taipéi, medallista de bronce en 2022 tras derrotar 3-1 a México, recorrerá otro sendero en el grupo A, donde enfrentará a Nicaragua, Puerto Rico, Panamá, Australia y República Checa.
Su tradición incluye además el título mundial de 2014 en la categoría Sub-21, antecedente del actual torneo Sub-23, una corona que forma parte de la historia de la competición, aunque fue conquistada bajo un límite de edad diferente.
El equipo de Tang Teng-kai contará con 24 jugadores, incluidos 10 pertenecientes a organizaciones profesionales taiwanesas y el lanzador Huang Chin-hao, vinculado a los Gigantes de Yomiuri de Japón, uno de los nombres que despiertan interés en su cuerpo de serpentineros.
Entre las variantes del pitcheo aparece Lin Po-yu, de Wei Chuan Dragons, cuyo lanzamiento submarino ofrecerá un ángulo distinto a los bateadores rivales y añadirá otra herramienta al desafío asiático en los diamantes nicaragüenses.
Con Japón dispuesto a prolongar su reinado, Corea del Sur empeñada en cambiar la plata por oro y Taipéi de China decidida a regresar al podio, Asia llegará a Nicaragua con tres caminos hacia una misma corona.
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