En alocución de poco más de 14 minutos por el canal estatal Venezolana de Televisión, la jefa de Estado se refirió al largo camino transitado de transformaciones y cambios a lo largo del 2026, para alcanzar lo que denominó “la máxima felicidad para nuestro país”.
Subrayó que una transformación política, económica, cultural, espiritual, democrática e institucional ordenada y verificable “nos llevará a un verdadero renacer”.
Rodríguez afirmó que las decisiones de la transformación “se toman, firman y anuncian aquí, primero ante ustedes”.
La mandataria encargada aseveró que el horizonte político de Venezuela no se mide como una fecha en el calendario, sino “desde una secuencia de objetivos” que deben alcanzarse en un contexto de verdadera convivencia democrática y paz y una reforma jurídica ordenada.
Además de garantías reales de condiciones de participación, justas y abarquen a todas las fuerzas políticas del país, junto a unas elecciones que sean “una solución y no un generador de conflictos irreconciliables”.
Sobre tal tema, aludió a las decisiones adoptas desde comienzo de año como la petición de reforma profunda al sistema judicial, ahora en marcha, y que deberá sellarse en diciembre con la designación por la Asamblea Nacional (parlamento) de un nuevo Tribunal Supremo de Justicia.
Esa transformación de este poder del Estado, apuntó, está encaminada en hacerla “más justa, humana, transparente e imparcial” y recuperar así la confianza y credibilidad de las instituciones.
Mencionó, asimismo, la Ley de Amnistía aprobada por unanimidad en el parlamento en febrero último para contribuir a “sanar las heridas por años de confrontación entre hermanos”, la cual benefició a la fecha a casi nueve mil personas, entre ellos a más de mil ciudadanos que se encontraban encarcelados.
Al comentar sobre la reforma parcial a la Ley contra el Odio, en proceso de análisis parlamentario, la gobernante encargada pidió a la Asamblea Nacional que lleve a cabo “un proceso amplio e inclusivo de consultas” con todos los sectores involucrados.
Rodríguez aseguró que Venezuela no saltará al vacío y empleará las leyes e instituciones para “hacerlas mejores” y el actual proceso conducirá a un Poder Electoral aceptado por todos, para garantizar la participación ciudadana y las garantías de democracia a lo interno de los partidos políticos.
Acerca de las elecciones, que algunos adelantan para el 2027 con la renovación del TSJ y del Consejo Nacional Electoral en los próximos meses, la dignataria remarcó que habrá comicios, todos los que manda la Constitución, con autoridad renovada, y enfatizó que estos no deben ser un problema para retroceder a la violencia.
ocs/jcd





