La movilización respalda las reivindicaciones de la huelga general convocada por la Unión Sindical de Base (USB), que llama a trabajadores de los sectores público y privado a reclamar mejoras salariales y medidas para aliviar las dificultades económicas de las familias, indicó Rai News.
La ocupación comenzó el miércoles, después de una asamblea estudiantil, y fue anunciada por colectivos de esa universidad romana, entre ellos miembros de las organizaciones Cambiare Rotta/Organización Juvenil Comunista y Oposición Estudiantil Alternativa.
Los estudiantes vincularon su protesta con las movilizaciones registradas en otros países europeos y denunciaron los recortes a la educación, el aumento del gasto militar y el deterioro del poder adquisitivo de los salarios.
Bajo la consigna “No pagaremos la guerra”, los ocupantes cuestionaron las prioridades presupuestarias y reclamaron mayores recursos para la universidad, la sanidad y la formación. También anunciaron su participación en la jornada de huelga general de este viernes.
La USB, por su parte, exige medidas para adecuar los salarios al incremento del costo de la vida, reducir los precios de los productos esenciales, las facturas de los servicios y los alquileres, así como disminuir el impuesto al valor agregado sobre los bienes de primera necesidad.
El sindicato sostiene que el gasto público debe priorizar los servicios sociales frente al incremento de los recursos destinados a defensa y armamento.
La convocatoria contempla movilizaciones en varias ciudades italianas y la participación de trabajadores de distintos sectores, estudiantes y otras organizaciones sociales.
En el ámbito del transporte, la protesta afronta restricciones después de que el ministro de Infraestructuras y Transportes, Matteo Salvini, dispusiera medidas para aplazar la huelga en determinados servicios, a petición de la Comisión de Garantía sobre las huelgas en los servicios públicos esenciales.
La USB rechazó esa decisión y confirmó su intención de mantener la movilización.
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