La Agencia Nacional de Noticias del Líbano (NNA) informó que la artillería israelí lanzó más de 10 proyectiles contra los alrededores del manantial de la aldea de Ibl al-Saqi, en el distrito de Marjeyoun.
Asimismo, las localidades de Mansouri y Majdal Zoun, en el distrito de Tiro, fueron objeto de bombardeos, mientras las fuerzas israelíes dispararon con ametralladoras hacia los valles de al-Hujair y al-Salouqi, situados entre los distritos de Marjeyoun, Bint Jbeil y Nabatieh.
La fuente también reportó la detonación de explosivos por parte de fuerzas israelíes en la localidad de Bani Hayyan, en Marjeyoun.
Los ataques ocurrieron después de las conversaciones técnico-militares entre Líbano e Israel, celebradas los días 20 y 21 de octubre en Tampa, Florida, bajo los auspicios de Estados Unidos, que concluyeron sin avances tangibles ni una declaración conjunta.
Informes sobre un posible acuerdo para mantener los contactos apuntan a la continuidad de las negociaciones, pese a las discrepancias en torno a la retirada israelí del territorio libanés y el desarme del movimiento Hezbolá.
El 26 de junio, ambas partes alcanzaron un acuerdo marco con mediación estadounidense, que contempla la retirada gradual de Israel de los territorios libaneses ocupados, a cambio del despliegue del ejército nacional y el desarme de los grupos armados.
Sin embargo, las acciones militares agresivas israelíes han continuado, en un contexto de graves consecuencias humanitarias.
Desde el 2 de marzo los ataques han causado al menos cuatro mil 389 muertos y 12 mil 428 heridos, además de obligar a más de un millón de personas a abandonar sus hogares.
Israel mantiene la ocupación de zonas del sur del Líbano, algunas desde hace décadas y otras desde la guerra de 2013-2014. Durante la última agresión, sus fuerzas penetraron aproximadamente 10 kilómetros en territorio libanés.
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