Macron recordó en su cuenta de X que los precios en las gasolineras comienzan a bajar. Lo estamos consiguiendo y no aflojamos nuestros esfuerzos, acotó el mandatario, cuando el precio de la gasolina registró una contracción de 30 centavos.
En octubre, primero decidimos liberar 10 millones de barriles de nuestras reservas estratégicas para hacer bajar rápidamente la presión sobre los volúmenes y los precios, recordó el jefe de Estado.
Aunque recibió críticas por viajar al Medio Oriente, mientras en Francia tenía lugar un estallido social, con estudiantes y sindicalistas en las calles, Macron defendió esa salida al destacar que esa pequeña gira fue “para asegurar nuestros suministros”.
Nuestros socios se comprometieron, y se aseguraron volúmenes sustanciales, declaró el mandatario galo, cuando crecen las preocupaciones sobre las posibles acciones bélicas de Estados Unidos contra Irán que tensarían aún más la crisis en Medio Oriente.
Francia, afirman analistas del canal de televisión BFMTV, podría verse en una situación delicada, si el Medio Oriente vuelve a encarar otro capítulo de agresión norteamericana contra Irán.
La crisis en Medio Oriente, que también incluye el cierre por Irán del estrecho de Ormuz, por donde transita más del 20 por ciento del comercio mundial del petróleo, llevó a un alza de los hidrocarburos en el orbe, una situación que afecta críticamente a Francia.
Al respecto, Macron afirmó que, en paralelo, trabajó codo con codo con los distribuidores dispuestos a colaborar y queremos darles las gracias por ello, constató en X.
Tras el alza de los carburantes, se disparó la inflación que llegó al 3,1 por ciento interanual en septiembre último, influida por el encarecimiento de los combustibles, una de las motivaciones de los sindicatos para el paro general de esta semana.
Esta guerra no la hemos querido, y no son los franceses quienes deben pagar su precio en cada repostaje. Por eso seguimos con los esfuerzos diplomáticos para el retorno de la libre circulación en el estrecho de Ormuz, comentó el jefe de Estado.
Las declaraciones del mandatario aparecen cuando el pasado 31 de octubre, Francia vivió un tercer sábado seguido de movimientos de protesta contra la carestía de la vida en toda Francia, con participación de medio millón de personas, aunque la policía habla de 320 mil.
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