«Efectivamente, constatamos la celebración exitosa de esta operación humanitaria», dijo Peskov en una comparecencia ante la prensa, y destacó el alto nivel de coordinación alcanzado durante los preparativos, en particular entre la comisionada rusa para los Derechos Humanos, Yana Lantrátova, y su homólogo ucraniano, Dmitri Lubinets.
Al mismo tiempo, Peskov reconoció que, por el momento, no hay previstas nuevas iniciativas de este tipo. «En cuanto a la continuación de esta práctica, cada caso concreto es único. Por ahora, no hay planes ni iniciativas similares», precisó.
No obstante, aseguró que, si surgiera una propuesta de este tipo, se daría prioridad a los intereses de los ciudadanos, a su seguridad y a la prestación de asistencia humanitaria.
Por su parte, Lantrátova subrayó que Rusia y Ucrania cumplieron sus compromisos y que la operación se desarrolló «al más alto nivel». Calificó de «muy constructiva y excelente» su relación con Lubinets, con quien mantuvo una conversación telefónica este lunes para abordar el tema.
Las fuerzas rusas y ucranianas establecieron un alto el fuego en Aleshki desde la madrugada del pasado 27 de octubre. Según las autoridades rusas, las tropas ucranianas atacaban regularmente la ciudad con artillería y drones de combate, además de minar las vías de acceso para impedir la evacuación de los residentes y el suministro de alimentos, medicamentos y otros productos básicos, lo que provocó una crisis humanitaria.
El 30 de octubre, los habitantes de la ciudad recibieron ayuda humanitaria. Más de 750 personas fueron evacuadas, algunas hacia Ucrania y otras hacia Rusia. La operación se desarrolló sin incidentes.
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