En las últimas 72 horas se registraron tres atentados que dejan un saldo de cinco fallecidos y más de una veintena de heridos, además de cuantiosos daños materiales.
Al amanecer del pasado sábado hubo un ataque en el peaje de El Mango, en el municipio La Sierra, en el departamento de Cauca, el segundo ocurrido en las últimas tres semanas en ese sitio del suroeste.
El suceso, que no dejó lesionados, fue perpetrado con una motocicleta acondicionada con explosivos, que fue activada cerca de las casetas instaladas provisionalmente.
Menos de 24 horas después, un policía murió y otras ocho resultaron heridas (tres de los cuales eran uniformados) como consecuencia de un atentado perpetrado en Algeciras, Huila, también en el suroeste.
El hecho se debió asimismo al estallido de una motocicleta acondicionada con explosivos que fue detonada mientras policías hacían labores de vigilancia.
Otro evento de naturaleza similar ocurrido el domingo en la noche en Planadas, Tolima, agravó la consternación por el deterior de la situación de orden público.
Un atentado con drones y explosivos provocó la muerte a cuatro personas, entre ellos una bebé de dos meses, según confirmó la gobernadora, Adriana Matiz.
Hubo, además, 18 heridos, decenas de viviendas afectadas y un hospital con daños severos.
De acuerdo con las autorizades locales, una volqueta cargada con explosivos fue ubicada hacia la base militar del municipio, pero los artefactos lanzados impactaron contra edificaciones civiles.
Los atentados se atribuyen a estructuras del autodenominado Estado Mayor Central, al mando de alias “Mordisco”, y a facciones lideradas por alias “Calarcá”.
El presidente, Abelardo de la Espriella, deploró los sucesos violentos, aseguró que no quedarán impunes y anunció nuevas ofensivas castrenses para recuperar el control.
La oposición, por su parte, exige medidas para contener la escalada.
El representante a la Cámara por el Pacto Histórico Gabriel Becerra, por ejemplo, consideró que el país necesita “una política de seguridad que proteja la vida, atienda las causas de la violencia y garantice la presencia del Estado en los territorios”.
El senador Alejandro Ocampo valoró que la situación de orden empeora
“Cauca, Huila, Tolima y Norte de Santander, azotado por la violencia en estos tres meses de Gobierno: la seguridad está cada vez peor. Las bombas y los discursos de mano dura no han derrotado a estos grupos narcoterroristas. La salida es la paz, y la paz no se construye con show”, afirmó en redes sociales.
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