Según la compañía especializada en suministro y comercialización de combustibles marinos Integr8 Fuels, los precios podrían mantenerse elevados durante el invierno del hemisferio norte e incluso buena parte de 2027, reflejó el portal Mundo Marítimo.
En Singapur, uno de los principales centros mundiales de suministro de bunker, el precio del fuel oil de muy bajo contenido de azufre aumentó desde 675 dólares por tonelada a comienzos de julio hasta 975 dólares, para un alza de más del 40 por ciento.
La evolución acompaña el encarecimiento del petróleo Brent, cuyos futuros de referencia pasaron de 70 dólares por barril hace cuatro meses a 90 dólares a comienzos de septiembre y 115 dólares actualmente.
El conflicto en Medio Oriente provocó inicialmente una pérdida de suministro petrolero de 13 millones de barriles diarios, situación que persistió hasta mayo.
Desde entonces, las operaciones de transferencia entre buques en el golfo de Omán y la recuperación de los flujos mediante el oleoducto saudita Este-Oeste permitieron reducir el déficit a aproximadamente cinco millones de barriles diarios.
Arabia Saudita disminuyó sus pérdidas de producción de cuatro millones a dos millones de barriles diarios, mientras Kuwait las redujo de dos millones a un millón e Iraq recuperó niveles cercanos a los anteriores al conflicto.
Sin embargo, la demanda global también continúa deprimida, situándose entre tres y cuatro millones de barriles diarios por debajo de las expectativas previas a la guerra.
Pese a esta contracción, Integr8 Fuels subraya que durante toda la guerra, las pérdidas de suministro superaron sistemáticamente las pérdidas de demanda, provocando un progresivo estrechamiento del mercado.
Uno de los factores más relevantes es la situación del diésel y el gasoil, cuyos inventarios se encuentran en mínimos de varios años justo antes del invierno boreal.
Las sanciones contra Rusia, las restricciones a las exportaciones desde Medio Oriente y los elevados costos de transporte intensifican la competencia por estos combustibles, particularmente en Europa.
En Estados Unidos, los inventarios permanecen por debajo de los mínimos de los últimos cinco años desde abril.
Según el reporte, hay que remontarse a 1996 para encontrar existencias en niveles igualmente bajos al inicio del período invernal.
Asimismo, la flexibilización de sanciones estadounidenses para permitir el ingreso de diésel ruso tampoco consiguió revertir la tendencia.
Integr8 Fuels señala que una incorporación relativamente limitada de 2,2 millones de barriles fue insuficiente para modificar los fundamentos del mercado y para los próximos meses se prevé que las restricciones en los mercados de diésel y gasoil persistan.
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