Mantenemos el despliegue de un equipo multidisciplinario en la frontera de El Cinchado, en el nororiental departamento de Izabal, subrayó la entidad encargada de regular los flujos de personas por el país, citada por Emisoras Unidas.
El ingreso de personas por ese punto se desarrolla con normalidad y bajo los controles establecidos en la legislación migratoria, remarcó la información.
Analistas locales del tema expusieron que el tránsito sigue bajo la modalidad habitual de pequeños grupos atomizados o goteo constante.
Decenas de personas, entre ellos niños acompañados de sus padres, jóvenes y personas adultas iniciaron la víspera una caravana desde la Gran Central Metropolitana, en San Pedro Sula, describieron medios de prensa.
Alrededor de 200 migrantes hondureños cruzaron esta nación en septiembre pasado por el punto fronterizo de Corinto con la idea de llegar a Estados Unidos, país que -a través de su embajada en Tegucigalpa- volvió a insistirles que “no se arriesguen”.
Luego, una segunda, partió el 13 de octubre con al menos 500, movidos, según declaraciones, por la falta de oportunidades laborales, inseguridad, entre otros factores.
Salieron desde San Pedro Sula, autoconvocados a través de redes sociales, conocedores de que podrían entrar a este territorio centroamericano sin visado como parte de un acuerdo migratorio regional conocido como CA-4.
Datos oficiales dan cuenta que en lo que va de 2026 Estados Unidos y México deportaron más de 30 mil migrantes catrachos.
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