La directora de Vida sin Violencia, Yanira Fondeur, afirmó que la cifra representa un incremento del 51 por ciento respecto al mismo período del año anterior y señaló que estos crímenes han dejado a más de 110 niños en la orfandad.
Durante el IX Desayuno por la Paz, organizado por la entidad, Fondeur planteó la necesidad de revisar la Ley 24-97 sobre Violencia Intrafamiliar, fortalecer los mecanismos de protección y garantizar un seguimiento efectivo a las órdenes dictadas para proteger a las mujeres en situación de riesgo.
También consideró fundamental trabajar en la prevención desde las primeras etapas de la vida, con la participación del sistema educativo.
En ese sentido, instó al Ministerio de Educación a incorporar contenidos sobre valores, convivencia y resolución de conflictos desde la primera infancia.
La representante de la fundación sostuvo que la respuesta institucional debe combinar la educación y la promoción de relaciones libres de agresión con mecanismos capaces de ofrecer atención oportuna y segura a las víctimas.
Por su parte, el doctor César Herrera, director del Centro Cardiovascular de Cedimat, describió la situación dominicana como una «epidemia de violencia» y afirmó que el país ocupa el segundo lugar en América Latina por su tasa de feminicidios.
Herrera citó estadísticas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), según las cuales una proporción significativa de las víctimas se concentra en el grupo de entre 15 y 30 años.
ocs/mpv





