Este programa sanitario comenzó en septiembre cuando la nación europea liberó 30 mil mosquitos en Lisboa.
Se trataba de machos sometidos a un tratamiento especial y esterilizados mediante irradiación, de modo que podían aparearse con las hembras pero no producir descendencia.
El objetivo –según el sitio digital Euronews -es reducir las poblaciones del mosquito tigre asiático, una especie invasora capaz de transmitir el dengue, el chikungunya y el Zika.
La técnica es utilizada ante la creciente preocupación por la posibilidad de que enfermedades tradicionalmente asociadas a regiones tropicales lleguen a asentarse en el continente.
Los viajes internacionales están introduciendo virus en Europa, mientras que las condiciones más cálidas y la expansión de especies invasoras de mosquitos están creando oportunidades para la transmisión local.
A medida que aumentan los casos, los expertos temen que los brotes esporádicos puedan llegar a convertirse en transmisión sostenida y acabar volviéndose endémicos. Puntualiza la fuente que el mosquito tigre asiático, originario del sudeste asiático, se ha extendido por buena parte del sur de Europa, y el mismo puede desplazarse en vehículos, lo que le ayuda a colonizar nuevas zonas
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