La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) advierte que los datos continúan la tendencia alcista de los dos trimestres anteriores, impactando a más de 10 millones de personas en áreas urbanas y profundizando la brecha socioeconómica. La indigencia subió al 8 por ciento.
El aumento en las tarifas de los servicios públicos, más el transporte, la continuada inflación y medicamentos y atención a la salud, más los efectos del empleo informal empujan a miles de familias a la vulnerabilidad, señala C5N.
Los datos de la EPH del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo advierten que «más allá de las oscilaciones coyunturales, vuelven a mostrar la persistencia de un núcleo estructural de pobreza cercano al 30 por ciento de la población y de pobreza extrema en torno al 10 por ciento», evaluó Agustín Salvia, referente del Observatorio de la Universidad Católica de Argentina.
Los números de abril, mayo y junio superan no solo las marcas del trimestre anterior (30 por ciento y 7,0), sino también los registros interanuales del mismo período de 2025 (31,4 y 6,9).
Los resultados reflejan la suba de tres trimestres consecutivos y marcan un quiebre frente a la tendencia a la baja que había hasta mediados del año pasado.
En términos cuantitativos, en los últimos doce meses unos 800 mil argentinos cayeron en la pobreza, de los cuales casi 300 mil pasaron a formar parte de la indigencia extrema.
Al extender la estimación sobre la totalidad de población del país -unos 46,7 millones de habitantes-, los sectores vulnerables alcanzan la cifra de 16 millones de pobres, de las cuales 3,7 millones se encuentran en situación de indigencia, es decir que no tienen ingresos suficientes para la alimentación diaria.
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