Foto Endrys Correa Vaillant
La Vinotinto, integrante del Grupo B, llegó a Managua con la misión de recuperar el trono que conquistó en 2021 cuando se coronó campeona mundial de la categoría, y afronta el certamen con la ambición de repetir aquella hazaña y consolidar su estatus como una de las potencias del orbe.
Bajo una fina llovizna, los sudamericanos comenzaron la producción en el mismo primer episodio, cuando fabricaron un trío de carreras para tomar ventaja y marcar el rumbo del partido.
Un triple de Joan Delgado, combinado con un error a la defensa y cuatro boletos —uno de ellos con las bases llenas—, permitió concretar el racimo ante los envíos del abridor y finalmente derrotado Joshua Tribe.
En el cuarto episodio, la novena dirigida por Néstor Corredor agregó una anotación empujada por un roletazo al cuadro de Byron Chourio, y en el quinto marcaron seis, gracias a tres pifias al campo.

Braylin Antúnez, con un imparable, decreto el final por la vía de la piedad.
Desde el montículo de los venezolanos, Alejandro Hidalgo y Josbel García lanzaron un par de entradas cada uno con siete ponches propinados entre ambos. Albert Rivas colgó una argolla en la pizarra
Con un plantel cargado de energía, Venezuela demostró que su condición de favorita al podio no es solo un rótulo, sino una responsabilidad que se irá construyendo en cada jornada.
Mientras el calor de Managua calentaba el Soberanía, el béisbol siguió escribiendo la primera página de una cita mundial que apenas comienza, con la Vinotinto dando el primer paso hacia su sueño de reconquistar la corona.
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