El portavoz del Ejército yemení, Majid al-Nuzaili, responsabilizó al movimiento hutí del bombardeo con un misil balístico contra el mercado de Al-Hadara, en el distrito de Al-Waziyah, y calificó el hecho de «crimen de guerra».
En un comunicado, el vocero afirmó que el ataque causó numerosas víctimas civiles y reclamó que sus responsables rindan cuentas. También acusó al grupo de dirigir sus armas contra zonas pobladas cuando enfrenta reveses militares.
Por su parte, la agencia de noticias Saba, vinculada a los hutíes, citó a una fuente local que atribuyó el bombardeo a «aeronaves saudíes». Según ese reporte preliminar, se contabilizan más de 30 víctimas civiles, entre muertos y heridos.
En paralelo, continuaron las operaciones militares en la vecina provincia de Lahj. El portal oficial del Ejército, September Net, informó que las fuerzas gubernamentales conocidas como Escudo de la Patria atacaron posiciones, vehículos y mandos hutíes como parte de la operación Amanecer de Yemen.
El medio publicó un video que atribuyó a esas acciones, aunque no ofreció detalles sobre los lugares atacados, los resultados de las operaciones ni posibles bajas.
Lahj reviste importancia estratégica por su ubicación en las rutas terrestres que conectan Adén, capital provisional del país, con otras provincias y por su proximidad a zonas de acceso al estrecho de Bab al-Mandeb y al golfo de Adén.
En el plano humanitario, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó que 308 mil 653 personas, pertenecientes a 51 mil 436 familias, fueron desplazadas por la escalada militar entre el 1 de agosto y el 3 de noviembre.
Taiz encabeza la lista de provincias receptoras de desplazados, con 135 mil 648 personas, equivalentes a cerca del 44 por ciento del total. Le siguen Lahj, con 77 mil 52, y Adén, con 58 mil 884.
El resto de los desplazados se encuentra distribuido en otras provincias del sur, oeste, centro y este del país, precisó la organización.
La nueva escalada entre las fuerzas gubernamentales y los hutíes comenzó en julio pasado, según los reportes citados, y puso fin a un período de relativa calma que se mantenía desde abril de 2022.
Informes de Naciones Unidas mencionados en el reporte estiman en unos 10 mil los muertos y heridos durante esta fase de enfrentamientos.
Yemen permanece sumido en un conflicto armado desde septiembre de 2014, cuando los hutíes tomaron el control de la capital, Saná, y otras provincias, una crisis que ha provocado graves consecuencias humanitarias y desplazamientos de población.
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