Lo despidió en el Aeropuerto Internacional de Carrasco el presidente Yamandú Orsi; también el canciller Mario Lubetkin, el cardenal Daniel Sturla y miembros de la Conferencia Episcopal Uruguaya.
Durante su despedida, el sumo pontífice recibió honores de jefe de Estado por la compañía ceremonial de las Fuerzas Armadas.
En su última misa esta mañana en Florida, al norte de la capital, León XIV rindió culto a la Virgen de los Treinta y Tres, patrona de Uruguay.
La ceremonia religiosa tuvo un marcado tono evangelizador cuando el propio Papa ha reconocido aquí la creciente secularización de la sociedad uruguaya. “Nadie puede quedar fuera de la oración de la iglesia”, clamó el obispo de Roma en sus plegarias.
Camino a Florida, el santo padre hizo una parada oficial en Juanicó, departamento de Canelones, para bendecir y saludar a los vecinos y a la comunidad católica local en la Capilla Santa Teresita, de quien se declaró devoto al igual que su familia.
La víspera el líder de la Iglesia católica ofició su primera misa como Papa en las Américas, en Paysandú, al noroeste de Montevideo, donde instó a tender puentes y fortalecer las comunidades.
También visitó la parroquia en el barrio capitalino de Casavalle, marcado por la vulnerabilidad social, violencia e impacto de la droga.
Luego tuvo un encuentro con el mundo de la educación y el conocimiento en la Universidad Católica del Uruguay, en el que instó a defender la dignidad humana ante el avance de la tecnología.
Punto culminante fue su vigilia de oración en el Estadio Centenario, arropado por miles de personas en la que reconoció que los fieles católicos resultan “minoría”.
El Papa fue recibido oficialmente en Plaza Independencia el viernes, en ceremonia encabezada por el presidente Yamandú Orsi.
León XIV en su discurso instó a defender la familia e hizo referencias críticas al aborto y la eutanasia, vigentes por ley aquí.
Además llamó la atención sobre los suicidios (con alta tasa aquí) y la necesidad del cuidado a los adultos mayores y los enfermos.
Fueron más coincidencias que diferencias, dijo el presidente Orsi, quien reconoció en su alocución de bienvenida el rol social que desempeña la iglesia católica aquí.
El gobernante subrayó que Uruguay y el Vaticano comparten posiciones en temas de la agenda internacional, sobre todo en la defensa de la paz y del diálogo para la solución de conflictos.
El Papa lució activo, con buena salud, pese a la operación por cáncer de pulmón a la que se sometió en Roma el 13 de octubre último.
Miles de personas le acompañaron en Montevideo, Canelones, Paysandú y Florida con evidente entusiasmo, respeto y atención. «Uruguay no será el mismo», le dijo el presidente Orsi en la despedida.
Eso y más se lleva de esta tierra oriental y ríoplatense, de donde partió en una aeronave de Aerolíneas Argentinas.
El líder de la Iglesia católica viaja hacia Buenos Aires, segunda etapa de su gira latinoamericana que concluye el 17 de noviembre en Perú, país del que tiene nacionalidad y un recordado obispado.
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