Diversos medios informativos publicaron este domingo íntegramente el trabajo Supremacía de la Constitución y las leyes: motor del desarrollo nacional, en ocasión de cumplirse mañana el Día Nacional del Derecho, por la aprobación el 9 de noviembre de 1946 de la primera carta magna del país.
“No se trata solo de una exigencia del presente, sino también de una elección de importancia estratégica para que Vietnam avance con paso firme hacia una nueva era, impulse un desarrollo rápido y sostenible y haga realidad la aspiración de construir un país próspero y feliz”, subrayó el también secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV).
Al recordar que los principios de aquel texto que cumplirá este lunes 80 años se mantienen en la Constitución vigente y en las anteriores, To Lam destacó la ejecutoria de la primera Asamblea Nacional de Vietnam en su elaboración bajo la conducción directa del Presidente Ho Chi Minh.
Nacida en un contexto en el que la joven independencia nacional afrontaba desafíos decisivos, esa Constitución reflejó la voluntad de independencia, el espíritu de gran unidad nacional y la aspiración de libertad del pueblo vietnamita.
También sentó las bases constitucionales de un Estado cuyo poder pertenece al pueblo, donde la independencia nacional al ejercicio de la soberanía popular y de los derechos de libertad y democracia de la ciudadanía, y el poder estatal se organiza y ejerce conforme a la Constitución, añadió.
Al enumerar razones para mantener el predominio constitucional y de las leyes, el jefe de Estado precisó que ni los objetivos de desarrollo ni la urgencia de los asuntos pueden justificar el incumplimiento de los principios de constitucionalidad y legalidad.
En el artículo de nueve cuartillas, el mandatario explicó que el poder estatal es unificado y pertenece al pueblo, bajo el liderazgo del PCV, y el ejercicio de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial debe basarse en una clara distribución de competencias, una estrecha coordinación y un control eficaz.
Igualmente, defendió la calidad del sistema jurídico como condición para fortalecer la confianza del pueblo, movilizar recursos y abrir nuevas vías para el desarrollo.
El marco jurídico además de fomentar nuevos modelos de desarrollo, debe garantizar el acceso a la educación, el empleo y los servicios esenciales.
El bienestar social, un entorno de vida seguro y saludable y la distribución equitativa de los frutos del desarrollo deben estar respaldados por normas viables, señaló To Lam.
Un marco jurídico transparente, estable y aplicado de manera coherente reduce los riesgos y costes, además de fortalecer la confianza en la inversión, puntualizó tras asegurar que también permite movilizar y asignar los recursos de forma eficiente y convertir el derecho en una ventaja competitiva nacional.
Es necesario, remarcó, fomentar una cultura de respeto a la ley, basada en el ejemplo de los funcionarios y militantes del Partido y en la participación proactiva y voluntaria de la población.
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