Bombardear a personas desplazadas que buscaron protección en escuelas y utilizar armas prohibidas demuestra una vez más la complicidad de la comunidad internacional con este régimen genocida, señaló la organización de izquierda en un comunicado.
Tales acciones “reflejan la cobardía y la desesperación (del Ejército israelí) ante los heroicos ataques de resistencia”, afirmó el texto en alusión a las incursiones y emboscadas de las milicias palestinas.
Este crimen de guerra representa un nuevo capítulo de la brutalidad de Israel, que alcanzó un nivel sin precedente con el continuo apoyo del gobierno de Estados Unidos, apuntó.
Ante esa situación, llamó “a los pueblos libres del mundo y a las instituciones internacionales” a adoptar medidas inmediatas “para detener los crímenes atroces” y aplicar acciones contra los miembros del ejecutivo encabezado por Benjamin Netanyahu.
Tales masacres no socavarán la determinación y la firmeza del pueblo palestino, que se niega a someterse a la injusticia y la agresión, subrayó.
La Fuerzas Armadas israelíes reconocieron el bombardeo contra el plantel educativo, pero aseguraron que el edificio era un puesto de mando del Movimiento de Resistencia Islámica, lo cual fue negado por el grupo armado.
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