“Una vez que caiga Netanyahu, el país podrá volver a la racionalidad y a la senda de la reconstrucción”, afirmó el político en una entrevista con el Canal 12.
El gobierno debe ser derrocado y la guerra no terminará sin elecciones parlamentarias, recalcó.
Días atrás, en un artículo de opinión publicado en el diario Haaretz, Olmert acusó a Netanyahu de traición por prolongar la agresión contra Gaza sin una fecha concreta para su fin.
También cuestionó sus planes para “intentar ampliar la guerra y comenzar una confrontación militar directa y global con (el grupo libanés) Hezbollah en el norte”
Respecto a Cisjordania, Olmert alertó que las políticas adoptadas por el actual Ejecutivo provocarán un nuevo levantamiento palestino.
Casi de forma simultánea, en un artículo publicado en el periódico The New York Times, el ex primer ministro Ehud Barack también criticó la invitación del Congreso estadounidense a Netanyahu, quien se dirigirá próximamente a los legisladores, aunque muchos demócratas planean boicotear el evento.
La publicación fue firmada, entre otros, por el presidente de la Academia de Ciencias y Humanidades de Israel, David Harel; el exjefe del Mossad (seguridad exterior), Tamir Pardo, y el afamado novelista David Grossman.
El Capitolio cometió un terrible error al invitarlo porque él no representa a Israel ni a sus ciudadanos, todo lo contrario, la decisión “recompensaría la conducta escandalosa y destructiva (de Netanyahu) hacia nuestro país”, afirmaron.
Barack es un acérrimo opositor a Netanyahu y en el pasado abogó por una insurrección nacional en su contra.
También los ex primeros ministros Yair Lapid y Naftali Bennett condenaron en los últimos las actuaciones del dirigente del partido Likud en los últimos meses.
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