Los radicales atacantes, según el ente castrense, sufrieron decenas de bajas y grandes pérdidas en equipos bélicos.
Durante la ofensiva, los uniformados derribaron varios drones que intentaron atacar puntos militares y localidades bajo control gubernamental.
En otro comunicado, el Ministerio de Defensa dio a conocer que las Fuerzas Armadas, con apoyo de la aviación rusa, atacaron y destruyeron cuarteles generales y fortificaciones de los terroristas en el campo norteño de la provincia de Latakia, limítrofe con Idlib.

En la ofensiva, fueron eliminados decenas de terroristas, entre ellos cabecillas del llamado grupo radical “Partido Islámico de Turquestán”.
Por otro lado, los bombardeos aéreos apuntaron contra un centro de vigilancia que contenía dispositivos de espionaje en la zona forestal de Al-Basil, al oeste de la ciudad de Idlib.
Siria enfrenta una guerra impuesta desde 2011 y aunque su ejército, con el apoyo de sus aliados Rusia e Irán, liberó la mayor parte del territorio nacional de los radicales, ocurren algunos ataques que Damasco atribuye a grupos apoyados desde el exterior para seguir desestabilizando al país.
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