A criterio del funcionario, tales inversiones resultan necesarias para el futuro sostenible del país, a fin de poder llegar a cero emisiones netas para 2050.
Según reconoció el propio ministro, el objetivo podría parecer agresivo, teniendo en cuenta que Malasia sólo logró atraer inversiones al sector por valor de unos 40 mil millones de MYR, equivalentes a apenas nueve mil 145 dólares, entre 2017 y 2023.
Con tal de cambiar esta realidad, se espera que el Ministerio de Finanzas de Malasia apruebe los incentivos propuestos por el MITI en el presupuesto de 2025 en busca de apoyar a las empresas en su transición a la energía verde.
Tales incentivos fueron diseñados para beneficiar a las empresas locales, así como a las pequeñas y medianas empresas en el proceso de transición.
De acuerdo con el ministro, hasta el momento, la mayor parte de la inversión verde del país ha sido aportada por los sectores de energías renovables y vehículos eléctricos.
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