En diálogo con Prensa Latina vía telefónica a raíz de los últimos acontecimientos políticos generados en Honduras en los cuales está involucrada la diplomática estadounidense, Hernández recordó que ella se ha manifestado en contra de todas las políticas de cambio que ha querido hacer la presidenta Castro.
“Es decir, Dogu se ha manifestado cuando se han querido renegociar contratos por el tema de la energía eléctrica que es uno de los pilares del Ejecutivo para recuperar esa empresa; en contra de la Ley de Justicia Tributaria, así como de otros temas de política internacional como el caso de la agresión israelí en Palestina, eso también le ha molestado”, expresó. El también militante del Partido Libertad y Refundación (Libre) hizo referencia a las más recientes acciones políticas ocurridas en Honduras generadas luego de que Dogu realizara comentarios sobres una visita a Venezuela del exministro de defensa y el jefe de las Fuerzas Armadas hondureñas, José Manuel Zelaya y Roosevelt Hernández, respectivamente.
Para el analista la actitud de la embajadora esta vez no es casual, pues todo estaba bien premeditado porque ya tenían un plan de golpe de barraca contra el jefe de las fuerzas armadas como un paso previo a un Golpe de Estado, el cual fue denunciado por la jefa de Estado.
“Si miramos y analizamos el panorama político en Honduras te das cuenta de que todas las variables apuntan a un golpe, porque inclusive hay sectores de la oposición que estaban pidiendo la renuncia de la presidenta”, destacó.
En ese sentido, hizo referencia a la presidenta del Consejo Nacional Anticorrupción, Gabriela Castellanos, quien en una carta abierta pidió la renuncia de la gobernante hondureña, cuya acción, a juicio de Hernández, también forma parte del plan desestabilizador.
“Castellanos forma parte de un sector de la sociedad que vino para hacer oposición al oficialismo y es financiado directamente por Estados Unidos por medios de esa supuesta transparencia internacional de esas ONG´s, cuyo dinero se utiliza para articular discursos de forma injerencista”, argumentó.
Añadió que no se trata de alguien relevante en la política nacional, “pero si una persona que tiene todas las cámaras cuando habla y que quiere dar a entender que es la voz de la sociedad civil”.
Según Hernández, lo que hay detrás del proceso desestabilizador orquestado desde la embajada de Washington en Tegucigalpa es un intento de articular un plan por parte de todos los sectores conservadores.
Señaló que si bien aún no se han pronunciado las iglesias no extrañaría que en cualquier momento salgan algunas cúpulas de ese sector.
El analista se refirió al Partido Nacional que sí tuvo toda una estructura partidaria a la cual perteneció el expresidente Juan Orlando Hernández que tuvo al servicio para el tráfico de las drogas, y ahora quiere dar lesiones de moral y subirse en el barco de pedir la destitución de Castro.
En esa línea mencionó al Partido Liberal, el cual-acotó- es una de las apuestas de la embajada de Estados Unidos, pues lo quieren rescatar después que quedó en la nada luego del Golpe de Estado en 2009, y por ahí están queriendo meter a los precandidatos que ellos consideran son los perfiles que pueden llegar a salir electos en las venideras elecciones.
La presidenta Xiomara Castro, afirmó la semana pasada que su Gobierno es el del pueblo y manifestó estar dispuesta a seguir defendiéndolo pese los intentos de grupos opositores que buscan desestabilizar el país.
La mandataria llamó a la unidad de los militantes del partido Libre y a la organización del pueblo para defender la democracia, la soberanía y la dignidad de Honduras.
“Cuando un pueblo se levanta, cuando un pueblo se despierta con consciencia y sabe perfectamente cual es el camino para refundar nuestra patria, para llevarnos con dignidad, soberanía, con independencia, entonces surgen esas aves agoreras para detener esas acciones”, resaltó la dignataria.
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