La formación neoyorquina, fundada en 1997 como una de las franquicias originales de la WNBA, parte según los especialistas de favorita para conquistar el primer campeonato en la historia del equipo.
Con Breanna Stewart y Sabrina Ionescu, las discípulas de Sandy Brondello barrieron a Dream Atlanta por 2-0 en la ronda inicial de la postemporada y luego vencieron al bicampeón defensor Aces Las Vegas por 3-1 en las semifinales.
Apoyadas en un gran juego colectivo, Liberty terminó la fase preliminar con el mejor récord de la liga (32-8), sin perder juegos consecutivos en ningún momento este año.
Por su parte, Lynx regresa a una final después de siete años con el aval de ganar cuatro campeonatos de 2011 a 2017, y tuvieron en Napheesa Collier, subcampeona al premio a la Jugadora Más Valiosa, a su principal referente.
En los playoffs, Lynx barrió a Mercury Phoenix por 2-0 en la primera ronda y más tarde a Sun Connecticut por 3-2 en las semifinales.
Minnesota se hizo aún más fuerte con la incorporación de Myisha Hines-Allen el 20 de agosto y llega a la final con la mejor marca de asistencias de la temporada regular, maneja el balón muy bien y tiene una de las mejores defensas en el perímetro.
Además, fue el mejor equipo en los enfrentamientos directos con Nueva York en la campaña, con un desempeño consistente y armónico y aspira agregar el título de la WNBA a su campeonato de la Copa del Comisionado de junio.
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