“Ahora, enviado Departamento Estado lo confiesa públicamente, como si fuera legítimo agredir y abusar de toda una población para forzar un cambio de gobierno”, denunció Rodríguez en la red social X.
Al respecto, diplomáticos cubanos señalaron que, a pesar de las negativas de Estados Unidos, es imposible negar que el bloqueo es un arma de agresión, abusiva, inhumana e inmoral.
El vicecanciller Carlos Fernández de Cossío denunció además en X que los funcionarios del gobierno de Estados Unidos “ya no se esconden para describir el objetivo de destruir la economía cubana y el balance de lo que han logrado en causarle dolor al pueblo. Solía ser una política encubierta y solían acusar al gobierno cubano por los problemas de nuestra economía”.
De acuerdo con la subdirectora general de la Dirección de Estados Unidos de la Cancillería de Cuba, Johana Tablada, la política de guerra estadounidense ha fracasado en cuanto a su objetivo político, pero sí ha tenido éxito en provocar dolor a las familias cubanas.
En entrevista con el sitio web Cubainformación, consideró que las medidas de guerra económica de la nación norteña sirvieron para torturar a la población cubana, “en una especie de experimento de laboratorio para asfixiar y cortar todas sus fuentes de ingreso”.
Al preguntarse por qué el presidente Donald Trump no da pasos hacia el levantamiento del bloqueo, significó que “el tema de Cuba ha sido subcontratado a sectores del Sur de la Florida, que han hecho un negocio lucrativo con la política de agresión a la Revolución cubana y con el cerco económico a nuestro país”.
El hipotético fin del cerco a la isla, admitió, sería beneficioso para ambos países, en terrenos como las inversiones, la cultura” o el acceso a medicamentos cubanos como el Heberprot-P, que evita la amputación del pie diabético, un mal que afecta a miles de personas en Estados Unidos.
lam/mks













