Se prevé que durante esta jornada sea radicada la ponencia del proyecto de ley cuya versión final supera las 100 páginas, en tanto se espera que su votación ocurra mañana para que siga su trámite a la plenaria del Senado a más tardar el viernes 30 de mayo.
Aun cuando no se divulga públicamente el contenido exacto de la propuesta, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y la Confederación General del Trabajo (CGT) de Colombia rechazaron las modificaciones que sufrió la iniciativa.
En un comunicado emitido de manera conjunta, esas centrales obreras alegaron que, a diferencia del texto que llegó a ese comité tras su aprobación en la Cámara de Representantes, el proyecto ahora promovido introduce medidas descritas como regresivas.
Denunciaron que el nuevo articulado establece que el recargo nocturno solamente se paga después de las 19:00 horas a quienes trabajen en empresas distintas a una mipyme, con lo cual excluyen al 80 por ciento de los empleados.
También objetaron que se implante diferencias en los recargos salariales entre los domingos y los días festivos, que se le quita el carácter laboral al contrato de aprendizaje y la desaparición de la figura patronal del contrato sindical.
Eliminan licencias sobre citas médicas programadas e incapacidades menstruales y la licencia de paternidad, añadieron.
Manifestaron asimismo su descontento por el establecimiento de contratos a término fijo hasta por cinco años, “lo cual se convierte en una burla a cualquier opción de estabilidad en el empleo”, según estimaron.
Los gremios sindicales catalogaron las medidas como absolutamente inadmisibles, que destruyen los derechos que se intentaban recuperar.
“Por consiguiente, las centrales obreras CUT y CGT rechazamos dichas modificaciones regresivas y por tal motivo retiramos el apoyo a la reforma laboral (…) y no dudamos en calificar que la mayoría de los senadores están atendiendo los intereses de la oligarquía y en contra de los trabajadores y trabajadoras”, reza el comunicado.
Añadieron que la consulta popular es el mejor mecanismo de participación, no solo para la clase obrera, sino para el pueblo en general, en alusión a la propuesta del presidente Gustavo Petro de convocar a la población a las urnas para que sean directamente las personas quienes se expresen sobre el tema.
De hecho, la CUT prepara un paro general para los próximos 28 y 29 de mayo en apoyo a la celebración del proceso ciudadano.
La reforma laboral, que fue hundida el pasado 18 de marzo en la Comisión Séptima del Senado, fue revivida en ese órgano tras una votación realizada el 14 del mes en curso.
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