Las instituciones judiciales internacionales tienen la autoridad para condenar al principal responsable de este crimen, aseguró el experto en una entrevista con la agencia de noticias Shehab.
Esos crímenes sólo pueden entenderse en el marco de un proyecto político más amplio que busca controlar toda Palestina, aseguró.
En ese sentido, recordó que Israel, desde su creación en 1948, nunca definió sus fronteras.
Hatem señaló que ese país tampoco respeta el derecho internacional como lo ejemplifican las continuas violaciones de las numerosas resoluciones sobre el tema, aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Esta impunidad se debe en gran medida a la poderosa influencia de los grupos de presión pro-israelíes en los países occidentales, estimó.
Como ejemplo reveló un incidente ocurrido durante el mandato de Boutros-Ghali, quien tras la masacre de Qana en 1996, emitió un comunicado de condena, pese a la presión de la entonces secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright.
Según el experto, Albright le respondió a Boutros-Ghali: “Esta será la última carta que escribas en Naciones Unidas”.
Pese a esta presión, Hatem afirmó que la opinión pública mundial comenzó a repudiar las acciones de Israel.
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