Según estadísticas oficiales del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), de esa cifra, cuatro mil 485 millones de dólares solo en apenas 12 meses.
Para el expresidente del Colegio de Economistas, Raúl Moreira, mientras, en las calles, persisten las protestas por servicios básicos como el suministro de agua potable.
Según el experto, citado por el diario La Estrella de Panamá, si el endeudamiento sirviera para satisfacer necesidades de la población y generar condiciones para impulsar la economía, tendría sentido, pero queda la impresión de que nos endeudamos para financiar el costo de imponer una estrategia de gobierno mediante la represión de las voces disidentes.
También el decano de Economía de la Universidad de Panamá, Rolando Gordón, señala que los ingresos corrientes siguen siendo insuficientes para cubrir el volumen del gasto estatal.
A su juicio, no se vislumbra una “política fuerte” orientada a contener el gasto público, especialmente en lo relacionado con el tamaño de la plantilla estatal.
En ese sentido señaló que resulta llamativo que un país con poco más de cuatro millones de habitantes mantenga una nómina pública que ronda el cuarto de millón de funcionarios.
“Mientras no se reduzca la plantilla o se ejerza un control riguroso del gasto público, y al mismo tiempo no aumenten los ingresos corrientes, difícilmente la deuda disminuirá en un año. Al contrario, seguirá creciendo”, remarcó.
Un simple repaso a los informes de la Contraloría- solo en salario el gasto mensual subió de 414 millones de dólares en 2023, a 442 millones en lo que va de este año- indica que a pesar de discursos sobre austeridad y supuestas reducciones de personal, la administración de José Raúl Mulino sigue la senda de más gasto en salarios y una plantilla que no deja de crecer.
Ante ello Gordón añadió que el problema no solo está en el gasto, sino también en la debilidad de los ingresos.
“Si lograran frenar la evasión fiscal, la necesidad de endeudarse sería mucho menor”, apuntó.
En sus habituales conferencias de prensa semanal, el propio jefe de Estado admitió la existencia del problema de evasión fiscal en las finanzas públicas .
El mandatario subrayó que el pago de impuestos es esencial para la estabilidad financiera del Estado y que se debe poner fin al “sistema de evasión” que persiste en algunos sectores.
“Estamos dándole a la Dirección General de Ingresos más capacidad y personal para ir detrás de ese dinero que le pertenece al pueblo panameño y que ya suma miles de millones”, indicó ante los informativos.
Además, advirtió que la evasión fiscal es un tema que los acreedores internacionales del país observan con atención y severidad.
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