El mecanismo de concertación se instaló después de que trabajadores agrícolas y de la industria del carbón instalaran bloqueos en las principales vías del departamento afectando el normal desarrollo de la región desde el pasado lunes.
Si bien las conversaciones aún no culminan, ya se acordaron nueve puntos con los manifestantes que, a juicio de la ministra encargada de Ambiente, Irene Vélez, son compatibles con la conservación del páramo y la producción agrícola.
A juzgar por los pronunciamientos de la funcionaria, el escollo parece estar ahora en torno a las normativas legales vigentes que limitan el desarrollo de actividades en el Parque Nacional Natural El Cocuy.
“No vamos a revocar de un plumazo nada, así como no quedará ni un minuto el Páramo del Cocuy desprotegido o desprovisto de un instrumento para su cuidado.
No cometeremos el error de entregarle el Páramo a la minería cuando hoy existen siete títulos traslapados. Fue la instrucción del presidente Petro y el compromiso ineludible de un gobierno para la vida”, declaró.
Por su parte, el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, celebró los avances en la redacción de los acuerdos entre los voceros del sector minero y el Gobierno nacional.
“Las discusiones continúan y aún no se ha cerrado el proceso, porque buscamos establecer un documento claro y exigible en pro de las comunidades. Este gran paso nos llena de esperanza y reafirma nuestro compromiso como facilitadores entre las partes”, escribió en redes sociales el funcionario.
También el jefe de Estado, Gustavo Petro, se refirió en las últimas horas a las demandas de los campesinos y los pequeños mineros, muchas de las cuales manifiestan su inconformidad con leyes y medidas que responden a la protección medioambiental.
Expuso la necesidad de buscar una solución para el empresario y trabajador carbonero dado que, según manifestó, se dedican a la extracción de un recurso cuya demanda disminuye.
Propuso que estas personas contribuyan a otras labores productivas como la agroindustria o que se conviertan en cooperativistas de granjas solares, cuyo manejo depende de un recurso natural con menor huella de carbono.
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